Micro relato - Libros para el mundo

Libros para el mundo

Desperté con un ánimo de entusiasmo y felicidad que nunca antes había sentido. Fue tanta la sensación que no creí capaz de contenerla, así que decidí compartirla. Puse mis libros en un carrito de supermercado, salí a la calle y coloqué uno por uno en cada cuadrado de la vereda. Logré avanzar casi dos cuadras con mi colección. Regresé a casa con la ilusión de que alguna persona tomara uno y con solo leer el resumen se entusiasmara a terminar el libro. Pero luego de unos minutos sentí una profunda angustia, un sentimiento de culpa acabó con mi entusiasmo. Salí nuevamente a la calle, corrí hacía la esquina, y al girar la cuadra vi a muchas personas estáticas, concentradas con los libros abiertos entre sus manos. Esta escena me hizo sentir de ensueño… Al final atreví a decirme a mí mismo con seguridad que “mañana de seguro habrá muchos libros en las calles”. 



 
Google imágenes

Comentarios

  1. Me gusta, me ilusiona y me esperanza. Ojalá pasará...

    ResponderEliminar
  2. Si no hay dinero para viajar compra un libro y si puedes viajar escribe uno....
    Me gustó, me recordó al metro Valparaíso cuando por cerca de un mes hubieron libros en los asientos

    ResponderEliminar
  3. Cuando las calles esten llenas de libros y sean leidos, las carceles comenzaran a vaciarse.. la lectura cura muchos males, el mas grande, la ignorancia, que te impulsa por malos caminos, con tristes finales. Gracias por tus escritos, son alentadores.

    ResponderEliminar
  4. Efectivamente! pero lamentablemente en algunos países es más barato comprar una botella de ron que un libro! la educación de calidad no siempre es accesible para todos. Pero podemos empezar sembrado una semilla para despertar conciencia y buscar igualdad. Gracias por comentar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una hermosa mañana

La botella del Tibet

Luz de redención